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ESCRITOS DE LOS BUYU
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REFLEXIÓN DEL SHIHAN IVÁN GARCÍA
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A raíz del último curso de Carlos Morales en Tenerife, me gustaría compartir algunas reflexiones:
ABANDONAR
Carlos presentaba una nueva situación: ya estás luxado, ahora tienes que sobrevivir. Creo que desde la técnica es fácil entender: si te están rompiendo un brazo tienes que seguir sin él, no hay otra. Le pregunto ingenuamente: Carlos, ¿Cómo sabes si estás pasando el punto en el que abandonas demasiado? (creo que intentaba preguntar cómo sabes cuando abandonar y cuando no, y hasta que punto) Respondió:” Primero debes saber QUÉ QUIERES ABANDONAR.” Ahora en casa y todavía con el recuerdo fresco del itai de la enseñanza en mi cuerpo busco un lugar de tranquilidad tratando de encontrar algo de iluminación. Qué quiero abandonar? Mi torpeza, la falta de salud, la envidia, los malos ratos, los malos pensamientos, lo que me frena en mi evolución : El sufrimiento que proviene de la ira, del deseo, de la ignorancia. Sorpresa!, el Doctor Logsang ya lo había dicho. Sorpresa 2! A mi alrededor no hay nadie, pero no creo equivocarme si digo que esto es lo que desea abandonar todo ser humano. Mi problema está definido, de momento esto es bueno jeje (mejor animarse, tiene pinta de ser una buena batalla). Por dónde empiezo? Guillermo recalcaba momentos después: “Tiene que existir una verdadera luxación para llegar a ese punto”. Ok. Ya estoy luxado, es obvio. Ahora debo encontrar dónde. Lo primero que se me ocurre es seguir al dolor, al igual que con las luxaciones físicas. Hago movimientos en todas direcciones, contraigo y relajo, intento cercarlo. Es como abrir un televisor que no funciona y sin tener pajorera idea de electrónica abrirlo y decir “debe ser esto…”. Me siento un chapuzas, sobre todo porque llevo toda la vida con el mismo televisor y sólo me he preocupado de cómo funciona cuando se ha roto, o en este caso, cuando he visto que el de mi maestro se ve mejor y con más canales. Gracias Sensei. En un momento me planteo hacerlo por ensayo y error pero rápidamente opto por dejarlo, ante el riesgo de hacer daño a los que me rodean. No sé que hacer…me viene la imagen de Carlos a la cabeza y decido abandonarme. Sin darme cuenta me veo en un lugar intemporal, observándome desde el exterior, con tranquilidad, escuchando. ESO ES!!! No sé cómo ha pasado, pero me siento como el que encuentra por sorpresa (la tercera hoy) un destornillador que necesitaba y que no sabía que tenía. Ahora me siento con capacidad de arreglar algo, aunque sea un poco. NO poner demasiada fuerza en lo que haces- Las expectativas son un veneno que hay que evitar - El saki hay que pasarlo todos los días- Pulir tu corazón cada día- Abandonarse- Sutemi- Perseverancia… La naturaleza humana. Sensei Hatsumi lleva toda la vida enseñando sobre ello. Ahora empiezo a escuchar, no a oír. Y la técnica, el taijutsu se presenta como un reflejo de esa comprensión y escucho la poesía: No hay pueblo donde la luz de la luna no brille… Tenemos mucha suerte de tener orejas, ojos, nariz, lengua, piel. Tenemos mucha suerte de tener corazón y mente. Y tenemos mucha suerte de tener a Hatsumi Sensei, porque yo no sé nada de televisores ni de antenas ni de electrónica y no sé de dónde ha salido ese destornillador que acabo de encontrar. Lo que sí sé es que la suerte cobra sentido cuando se usa, no cuando se tiene. Suerte en vuestro entrenamiento. Iván.
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SENSACIONES DEL SEMINARIO DE BÉLGICA
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Cuando decidí ir al seminario de Pedro Fleitas González en Bélgica, el jueves por la tarde, todavía no sabía que esto daría a mi pensamiento y con ello a mi vida una nueva dirección. Armada con bo y boken - y por supuesto un café- entré el sábado por la mañana en el dojo de Iepern. Tengo que reconocer, que uno se siente un poco perdido, cuando pisa un dojo en el extranjero y no conoce a nadie. Después de unos pocos minutos con los demás, me di cuenta que mis dudas y preocupaciones habían sido totalmente innecesarias. Igualmente fue muy fácil encontrar a un compañero de entrenamiento. Con esto quiero animar a todos, a ser espontáneos y a pesar de ciertas dudas, hacer algo de lo que no nos creemos capaces.
Durante la mañana el Sensei nos enseñó técnicas sin armas, que consistían sobre todo en romper el equilibrio del contrario. En las demostraciones rápidamente quedó claro, que no es necesaria la fuerza, sino un sentido del cuerpo para desequilibrar al contrario. Las técnicas muchas veces dependían de la correcta posición del peso corporal y esto solo era posible si los kamaes se realizaban debidamente. Si se habían hecho bien es una cosa que hay que sentir. También al inmovilizar, Pedro siempre mencionaba, que no nos podemos fiar, de saber al contrincante en el suelo. Tienes que sentir el control sobre él. Según mi opinión con las técnicas ocurre los mismo, tienes que sentir que son correctas. Si una técnica nos ha salido bien varias veces, nos confiamos demasiado de que la dominamos. In Iepern aprendí otra cosa: Después de que Pedro cada vez nos decía de cambiar de pareja, llegué a la conclusión, de que yo también me había fiado de las técnicas conocidas, que en casa con compañeros de entrenamiento conocidos se me daban muy bien. Lo interesante fue que justamente estas técnicas ya no funcionaban cambiando de contrincante. Los detalles que también pertenecen al desarrollo de una técnica alcanzan con un compañero desconocido una nueva dimensión y una prioridad necesaria. Cada persona, como también su cuerpo, son diferentes! Para mi significa que próximamente trataré de no acostumbrarme al mismo uke.
Al final del primer día de seminario Pedro nos relató un incidente ocurrido entre Hatsumi Sensei y Takamatsu Sensei: Durante su estudió Hatsumi Sensei preguntó: que es el Budo. En lugar de contestarle, Takamatsu Sensei le entregó un libro:“ el libro de Ser feliz“. Sólo el que es feliz, está en condiciones de entender el budo. Como ese día mi cabeza estaba llena de preocupaciones y por eso era infeliz, no comprendí lo que quería decir esta historia. Me llevé la historia conmigo, pero recién en el sueño me dediqué a ella. Porque me desperté después de sólo dos horas para pensar sobre la pregunta del Ser Feliz. Sentada rectamente en la cama revisé los acontecimientos del día. Después del entrenamiento tuve el honor de asistir el entrenamiento de los niños. Aparte del hecho, de que los niños no piensan lo que hacen –simplemente lo hacen- incluso son felices con lo que hacen. Están contentos de que alguien les muestra algo y tienen confianza en el Sensei. Cuando él les enseña algo, tratan de hacerlo sin preguntarse porque. Sólo se concentran en lo que están haciendo en ese momento . Cuando entran en un dojo, en ese momento sólo están pisando un dojo . Nosotros los adultos llevamos nuestras preocupaciones al dojo y nos preguntamos, que pasará cuando lleguemos a casa o que pasó antes de llegar aquí. No vivimos el momento sino que también el pasado y el futuro. Cuantas veces pensé en olvidarme por un momento de mis preocupaciones y miedos. Quizás uno no debería concentrase en no hacer algo – quizás sólo deberíamos hacer „algo“. Cuando empiezas un combate, no pienses en ganar, ya es bastante difícil no pensar en perder!(Gichin Funakoshi Lie). Por el momento tomé la decisión, que al día siguiente querría saber más sobre el libro que recibió Hatsumi de Takamatsu Sensei y que entraría feliz en el dojo .
Después de que entré en el dojo –por supuesto feliz- le pregunté a Pedro que libro era, ese libro del Ser Feliz. Él me contestó que se trataba de una obra de Takamatsu. Después de que alguien me dijera, que el Soke Hatsumi algún día seguramente pasaría el libro, me di cuenta, que esto no era posible y que cada uno debería escribir su propio libro del Ser feliz. Durante una pausa me paré en un rayo solar y lo disfruté. Viví el momento y me olvidé que todavía me quedaba un largo viaje en coche y que en casa me esperaban desagradables obligaciones. No dejé que mi suerte dependiera de cosas que no podía preveer, sino que era feliz de estar allí y disfrutar del momento. Y si todavía hay periodos, en los cuales somos infelices, sólo deberíamos intentar de ser feliz. Deberíamos quitarnos los miedos y las preocupaciones igual que nos quitamos los zapatos, que nos esperan fuera, cuando entremos la próxima vez en el dojo. Porque: Vencer y sucumbir son cosas de la suerte y la suerte será para aquellos que ríen(sabidurías japonesas).
Por cierto cuando los demás Shihanes demostraron sus técnicas, para cuyas explicaciones tuvimos tan poco tiempo, que casi nos mareaban, funcionó lo del No-pensar. Por lo menos no teníamos tiempo de pensar sobre lo visto y estábamos obligados a actuar. La mayoría de las técnicas las pasé y muchas no las entendí – pero pienso que no se trataba de dominar estas técnicas a la perfección. Tuve un segundo día de entrenamiento fantástico porque era feliz y actuaba sin miedo de equivocarme. Ví a un Sensei, que encarna el espíritu del Ninjutsu y que consiguió transmitirnos las técnicas y acontecimientos de tal forma que pensaremos en ellas todavía durante mucho tiempo después de esta fin de semana . Domo arigato gozaimashita, Pedro!
Raphaela Simon - Alemani
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SEMINARIO EN BUENOS AIRES
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Seminario de Pedro Fleitas en Argentina.
Septiembre 17 y 18 del 2005, una explosión de sentimientos se sucedió en el encuentro de más de 150 practicantes de Bujinkan Dojo.
Argentina, fue el lugar de encuentro de ocho países que entrenaban, jugaban, y llenaban sus corazones de diversos sentimientos por medio del Budo, gracias a la comunicación y enseñanzas del Shihan Pedro Fleitas.
Este hermoso evento, para muchos fueron dos días cargados de aprendizajes y entrenamientos, pero para quienes organizamos este seminario, fue más de un año de avocarnos a que todo saliera bien.
El seminario de dos días se dividió en cuatro partes. Por cada entrenamiento, el Shihan Pedro nos entregó unas enseñanzas escritas en cuatro tarjetas. Sabiduría, Longevidad, Prosperidad, y Serenidad, fueron acomodándose a cada momento del Seminario. Pedro nos explico el porque de cada ideograma y sus profundas enseñanzas para la vida y dentro del Budo, lo cual dejo a muchos de los practicantes en reflexión y contemplación.
Pedro Fleitas, no sólo trajo las enseñanzas del Budo y el Ninpo en este curso por medio del Taijutsu, sino que su filosofía dejo plasmado por medio del Kuden (transmisión oral) conceptos como el veneno del Orgullo que muchos cultivan en su interior y no se dan cuenta.
En este seminario, como toda situación de la vida, existe un lado Omote y un lado Ura. El lado Omote (visible, por fuera) de organizar este seminario, fue el hecho de que la venida de Pedro Fleitas a Buenos Aires fuera el crecimiento de todos los que participaran del evento, y esto luego se hiciera extensible a otras personas. El lado Ura (oculto, por dentro) es que como organizadores se aprende muchísimo, mas de lo que imaginan, pero también se llevan muchas consecuencias negativas, como el estrés. Por supuesto, siempre hay molestias ocasionadas adrede en el camino de tan grande evento, haciendo las cosas un poco mas complicadas para los organizadores.
Algunas de las técnicas que vimos fueron las de Gyokko Ryu, que vienen del periodo Muromachi (1333 – 1573) en sus sentimientos de las épocas de guerras. De la misma época, pero en Europa, se encontraba un escritor famoso llamado Miguel de Cervantes, que escribió el Quijote de la Mancha. Ya pasaron 400 años de ambos momentos, tanto en Japón como en Europa. Se dice que en el Quijote se lee una celebre frase “ Sancho, si los perros ladran, es señal que cabalgamos “, y entonces recordé, que si había mucho ruido y molestias antes del seminario, es porque cabalgamos en la dirección correcta, así que estaba asegurado el éxito de esta misión.
Entiendo que un Ninja, como expreso en varias ocasiones el Shihan Pedro; debe caminan siempre en la dirección correcta, inclusive sin dejar huellas.
De todas formas, parece ser que Cervantes no escribió en su Quijote ésta celebre frase que antes expuse. ¿Será que Miguel de Cervantes era un Ninja Español al igual que Pedro Fleitas?
El camino de las artes marciales y la pluma o escritura, caminan de la misma mano. El gran poeta de Haiku Matsuo Bashô ( 1644-1694) se dice que también fue un Ninja. Algunos creen que Bashô, llamado en Japón como el santo del Haiku, fue Ninja, y que el objeto real de su viaje literario al Norte de Japón era camuflar sus actividades de inteligencia en esa zona de Japón.
Según el historiador y guía turístico, el Sr. Hiroaki, la historia de Bashô demuestra que nació en una familia de " Musokunin , en la zona de Iga Ueno, la cuna de los Ninja de Iga. Después de la caída de los Ninja en Iga, el señor Tôdô Takatora empleó a muchos Ninja como sus vasallos de una baja clase. Se les llamaban " Musokunin ".
No todos estos Ninja fueron empleados como samurai de clase baja. El caso de Tôdô Takatora que asignó como su primer ministro a Yasuda Uneme Motonari. Es sabido que Motonari fue descendiente de la familia Ninja de los Hattori. Los Musokunin se dedicaban usualmente a la agricultura, pero les era permitido llevar espadas y tener el apellido como a los samurais auténticos, sin embargo, no tenían sueldo como samurais. La hermana de Bashô se casó con Takeshita Sandayû, que fue un Ninja de Iga. La madre de Matsuo Bashô pertenecía a la familia de Momochi, que eran Ninja Jonin" altos o superiores grados ".
Uno de sus más eminentes discípulos de Haiku, Hattori Dohô provenía de la familia de los Ninja de Iga.
Bashô también usaba le excusa de la escritura para moverse por todo Japón, y así recaudar información. Termino su última poesía en su lecho de muerte a sus 52 años. Bashô no se imaginaba que sus poesías serían famosas y tendrían repercusión mundial
No se si también Cervantes fue un Ninja o forma de llamarlo así, pero también tuvo una vida azarosa de la que poco se sabe con seguridad. Parece ser que Cervantes nació en Alcalá de Henares (Madrid), probablemente el 29 de septiembre de 1547. Pasó su adolescencia en varias ciudades españolas (Madrid, Sevilla) y con poco más de veinte años se fue a Roma al servicio del cardenal Acquaviva. De un lugar a otro por la bella Italia, se termino enrolando en la Armada española, y en 1571 participó con heroísmo en la batalla de Lepanto.
Allí Cervantes Saavedra resultó herido y perdió el movimiento del brazo izquierdo, por lo que fue llamado el Manco de Lepanto. Hacia el 1575, cuando regresaba a España, los corsarios le apresaron y llevaron a Argel, donde sufrió cinco años de cautiverio (1575-1580).
Su vida continuó con cambios de un lado al otro, con éxitos y fracasos, hasta que se dedico a la Literatura, algo que llenaba su alma. El triunfo literario no lo libró de sus penurias económicas. Murió en Madrid el 22 de abril de 1616 y fue enterrado al día siguiente.
Por lo pronto, expuse algo de la vida de estos reconocidos de la Poesía y la Literatura, cosas que muchos deben conocer ya, pero otros no tantos. Sin duda alguna, Cervantes también fue un Ninja en lo que hacía, logrando perseverancia y constancia, al final usando la espada y la literatura para lograr sus objetivos de vida, aunque eso le costara un gran sacrificio y vivir humildemente hasta la muerte, su misión se logro pocos siglos después.
Venido también desde Europa, Pedro cruzó el océano Atlántico para traer las enseñanzas de su maestro Masaaki Hatsumi, lo que el considera un tesoro para los seres humanos por ser el autentico Budo. Pedro también es escritor de varios libros, ha realizado videos, manuales de estudio y cientos de actividades en el Budo que le es legado por el Soke Hatsumi Masaaki a todos sus discípulos.
Imaginen cuanto conocimiento tiene para compartir Pedro Fleitas ! Más de 30 viajes a ver a su maestro a Japón y decenas de Taikai en los cuales lo siguió por todo el mundo. Que oportunidad para recibir una visión tan cercana al Soke como la de este instructor.
A veces es difícil conseguir que un Shihan de tal magnitud pueda venir a Argentina a dar un seminario, pero por mucho esfuerzo y la gran predisposición de Pedro, nos fue posible. Nuestra invitación llevaba mucho tiempo en el Kukan (espacio), como ya las hay otras dando vueltas.
Esta invitación, no fue porque Pedro sea nuestro amigo, sino porque es un gran instructor que beneficia a muchos alumnos con sus trasmisiones. Si fuera por amistad que queremos estar con Pedro, nos encontraríamos en Japón o en su casa en Islas Canarias, y no pondríamos en compromiso a los alumnos a venir al curso para alegría de los organizadores y el que dicta el curso. La amistad existe verdaderamente entre los organizadores (Néstor y Christian), por eso las cosas salen de corazón y para beneficio de muchos.
De ambas partes, no se necesitaba probar con orgullo que se puede hacer algo, o que se hace algo, pues en el mundo del autentico Budo, ya todo lo grande o magnifico que se pueda hacer, esta hecho por Hatsumi Sensei. Lo único que se necesitaba, era atar algunos nudos, y deshacer otros de esta red ya formada, y disfrutar del evento con la continuidad del entrenamiento.
Pensamos junto a Néstor Iscovi, en el beneficio de todos los que estuvieran en el Seminario, y de la buena oportunidad que nos daría un curso así para compartir más momentos que el Shihan Pedro, aunque eso fuera un enorme sacrifico (sutemi)
Por esto, me sorprende que algunos instructores se ofrezcan a dar cursos a estudiantes sintiéndose que son necesarios sus conocimientos. Pienso por mi parte, “ es que quieren darle una mano a esos estudiantes a que sigan creciendo en el Budo, o es que quieren darse una mano con orgullo a sus propios egos y decir que dan cursos” Y veo que esto sucede seguido en todo el mundo. El Budo, siento que esta mas allá de la amistad y el Ego, y eso hay que recordarlo antes de que el orgullo nos apague el verdadero Budo.
Pienso que viajar a Japón o tener un alto grado, o llevar años entrenando, no significa que se es un buen instructor. La resultante alto grado = buen instructor, no siempre es la correcta.
Se puede ser un alto grado porque se es un buen practicante y no necesariamente un buen profesor.
Participar de las clases del Soke o un Shihan, no significa tampoco que aprendes directamente de ellos. Leer sus libros y ver sus videos, tampoco es un aprendizaje Issho Den.
Escucho y leo a menudo, que el Soke enseña o dice ciertas cosas, que el Soke es de tal manera, y llenan sus bocas de etc. Personas que nunca estuvieron ni siquiera en Japón o si lo estuvieron fue algo tan maravilloso como un sueño. Me imagino las hermosas y sinceras cosas que escribirán cuando entrenen de verdad en una clase de Sensei Hatsumi.
Estimo mucho el esfuerzo que hacen cientos de personas por entrenar, y mucho por viajar a Japón a conocer al Sensei Hatsumi, pero no nos engañemos hablando del océano y sus olas, si en vez de nadar en el, sólo lo miramos en postales.
La postal te deja imaginar mucho, a tal punto que te sales de la realidad y vives un sueño romántico. Pero para conocer el océano, debes ser envuelto en sus olas, sentir que te ahogas y que te va a matar. Porque inclusive sentado en la playa con los pies en el agua ( participar de unas clases del Soke), no se puede saber lo que existe en lo profundo del mar.
Si miran al Shihan Pedro Fleitas cuando es tomado por el Soke como Uke, y pudieran sentir varias olas (toma toma) del gran océano rompiendo en su ser, entonces las palabras no serian necesarias, desaparecerían por miedo a morir...ya no quedarían ganas ni de escribir, ni de hablar, pues solo el aliento para entrenar seria lo necesario para vivir. Si eso lo llevas al compartir, entonces tienes una buena resultante, Buen practicante = Buen Instructor. Eso, es Issho den. Si no saben apreciar lo bueno que tienen a su alrededor, están sumergidos en una postal. Pues decir, es diferente a estar y hacer.
El hecho de compartir con Pedro momentos fuera de los entrenamientos de este Seminario, fue un aprendizaje y a veces más, de lo que es dentro de las practicas. Pedro Fleitas es una persona muy vital, y tiene la habilidad de cambiar rápidamente cómo lo hace en el Taijutsu, de una postura fuerte y rígida, a un movimiento suave y relajado, y de nuevo a otro momento rápido y poderoso. Estos cambios y variaciones dentro como fuera de los entrenamientos, rompen siempre el maai de nuestras mentes, pero no dejan de sorprender y hacer de cada momento algo único. Es un Ninja en su forma de pensar, porque uno nunca puede saber que esta tramando y viendo más allá de las simples formas que se presentan ante nuestros ojos.
Durante el curso, Pedro me tomo de Uke en muchas ocasiones. Sus movimientos eran suaves y cariñosos, por decirlo de alguna forma como lo veían los de afuera. Pero realmente, sentía peligro de su intención más que de su técnica. Por momentos, Pedro parecía moverse en otro plano, o por expresarlo de alguna forma, en otra dimensión. Sus movimientos eran suaves por fuera, pero rápidos y fuertes dentro de mí. Es como si ambos estuviéramos caminando a diferentes velocidades, pero en el reflejo (los espectadores) se viera la misma velocidad en el andar.
Pedro me pidió en algunas ocasiones hablar, contar, o explicar algo, pero mis palabras fueron siempre las mínimas y sin valor necesario, porque consideraba que no merecía expresar nada ante sus enseñanzas, ya que sentía mas importante el escuchar, el observar y aprender, que cualquier cosa que yo pudiera compartir delante de el.
Después de cada técnica, me dejo más de una vez las mismas sensaciones que cuando tuve las oportunidades de hacer de Uke del Soke; las consecuencias de una mente fuera de foco, y un cuerpo miedoso. Parece ser que ambos caminan en la misma dirección, o en otra dimensión que aun no puedo entender.
Encontré en mi entrenamiento dentro de la Bujinkan a este verdadero instructor que camina junto a nuestro maestro el Soke, y le seguiré dedicando mucha atención, porque aprecio que su nivel lleva a la búsqueda y el crecimiento en el verdadero Budo, despertando siempre cambios para la evolución.
Gracias Pedro Fleitas por tu atención a todos nosotros durante estos 15 años de visitas a Buenos Aires
Christian
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